-Matt
¿tomaste tus pastillas?
-Sí
mamá, solo me falta terminar de hacer mis maletas.
-Apúrate
cariño, que dentro de un rato nos vamos, ya se nos hiso tarde.
-Sí
mamá.
-Lleva
tus cosas al auto cuando termines y quédate ahí.
-Sí
ma.
Todo
estaba bien acomodado en el auto, las cajas y las maletas que había dejaban el
espacio suficiente para él. En una caja pequeña, que había a su izquierda
encontró un periódico, lo cogió y empezó a leerlo. Estaban las típicas noticias
como la del partido que había visto ayer en la tele. Pasando las páginas
encontró la de una niña que había sido asesinada. La habían encontrado muerta
en su propia casa, su nombre era Elena y parecía tener la misma edad que el, el
principal sospechoso de su muerte parecía ser el jardinero que trabajaba en su
casa. A Matt esta noticia le pareció aburrida, entonces se puso a escuchar
música y se quedó dormido.
Al
llegar a Tomán, una misteriosa ciudad, que tan solo quedaba a unos pocos
kilómetros de la ciudad, se dieron cuenta que en verdad el viaje había tomado
más de lo debido ya que habían tardado 3 horas en llegar ahí y en la entrada de
la casa los esperaba el agente de bienes raíces sentado. Solo los papás de Matt
se bajaron del auto para saludar, mientras que Matt veía la casa por primea
vez. Subió hasta el segundo piso y al fondo del pasillo encontró su futuro
cuarto. Bajó emocionado hacia la puerta de la entrada y notó que el hombre ya
se iba y ya que se encontraba lejos, solo hiso un gesto con la mano para
despedirse.
A la
mañana siguiente bajo a tomar desayuno, se sentó en la mesa y por la ventana
vio a una persona que lo miraba fijamente detrás del cerco del jardín.
-Ma,
¿has llamado a un jardinero?
-No,
aún no.
Entonces
Matt volteó otra vez hacia la ventana, pero esta vez no encontró a nadie. Al
terminar su desayuno subió a su cuarto para lavarse los dientes los dientes, al
terminar de enjuagarse la boca, alzó la mirada y en el espejo vio el rápido
reflejo de una niña que lo observaba parada junto a la puerta, temeroso volteó
rápidamente y otra vez no había nadie. Más tranquilo al notar que solo había
sido su imaginación recuperó el aliento, pensó que solo había visto a la niña
porque aún seguía con sueño.
Llegó
la noche y Matt se despertó después de otro sueño extraño. Trató de dormir
nuevamente pero por alguna razón no pudo. Encendió la luz y al frente de su
cama volvió a ver a la niña. Solo que esta vez con un libro entre sus brazos.
Apagó la luz y se escondió bajo sus sabanas, tratando de convencerse de que lo
que acababa de ver no era real. Sintió que alguien lo tocaba como si quisiera
llamar su atención y que le susurraba cosas al oído que por el susto no podía
entender.
-¡Lárgate!-
gritó- no me molestes más.
Notó que
la luz se encendió y que la luz se encendió y tras las mantas vio a una persona
acercándose que le arrebató las mantas de encima.
-AAAAAHHHHH!!!!!
-Hijo,
¿Qué pasa?, tranquilo es solo un sueño.
-Mamá vi a
alguien.
-No hijo,
solo estabas soñando, vuelve a dormir.
-Pero mamá
en verdad vi a alguien, una niña, estaba en frente de mi cama
-Hijo, no
hay nada, solo era un sueño
Esa misma
noche, soñó que se encontraba en un cuarto desconocido, alumbrado tan solo con
un pequeño foco, en ese cuarto había un pequeño librero en el que sobresalía un
libro, lo cogió y trato de abrirlo pero estaba cerrado por un candado.
Pasaron un
par de tranquilas semanas, Matt estaba ayudando a su mamá en la cocina, pues
iban a ir un grupo de amigos del trabajo de su papá.
-Matt, por
favor tráeme los platos y cubiertos del sótano, que aún quedan en las cajas.
-Ya ma.
Matt se
dirigió hacia el sótano, abrió la puerta y bajo las escaleras con mucho
cuidado, encendió la luz y se vio rodeado de cajas.
-MAAA, ¿en
cuál de todas está?- gritó.
-Creo que
los puse en una de las cajas que hay sobre el librero.
Rebuscó
entre las cajas hasta encontrar la de los platos y cubiertos, al coger la caja,
escucho un sonido, era de algo que se había caído, dejo la caja a un lado y vio
en el suelo el mismo libro que había visto en su sueño. Un poco asustado cogió
la caja nuevamente junto con el libro, apagó la luz y corriendo subió las
escaleras hacia la cocina. Una vez que le entregó la caja a su mamá, le
pregunto si necesitaba algo más.
- No mi
amor, por ahora no.
Una vez
escuchadas estas palabras corrió hacia su cuarto, cerró la puerta y sentado en
su cama trato de abrir el libro, al no funcionar esto salió nuevamente de su
cuarto y se dirigió hacia el closet de su papá donde se encontraban las
herramientas. Se puso a buscar algo que le sirviera y debajo del martillo había
un alicate, rápidamente lo cogió, puso todo en su lugar y se fue a su cuarto.
Al lograr
romper el candado empezó a leer el libro, muy pronto se dio cuenta que era más
bien un diario que parecía pertenecerle a una niña de unos 13 años. Pero este
diario no era uno cualquiera, en el habían cosas escritas muy extrañas…
Jueves 3 de marzo
Hoy vino un nuevo
jardinero a la casa, es un tipo muy raro, no paraba de mirarme mientras
arreglaba las flores…
Martes 10 de abril
Vi al jardinero
arreglando la terraza de mi mamá, creo que ella quería que pusiera unos
tulipanes. Me metí a la piscina y cuando Salí note que me estaba viendo. Cuando
me estaba cambiando en mi cuarto, alguien dese afuera trataba de abrir la
puerta con gran insistencia, pregunte quien era pero nadie me respondió, de
pronto escuche que mi papa llamaba al jardinero y la puerta dejo de moverse…
Viernes 13 de abril
Después de
esa raya no habían mas páginas escritas, pero al final del diario había una
foto de la misma niña que salió en el periódico que Matt leyó el día de la
mudanza.
Asustado cerró
el diario y quiso guardarlo en su armario, pero al abrirlo vio a la niña que yacía
muerta. De un salto se aparto y grito. En seguida su mamá subió y preocupada le
pregunto que le pasaba.
-¡Hay una
niña muerta ahí!- contesto apuntando al armario.
-Matt aquí
no hay nadie.
-¡Esta ahí
mamá!- insistió.
- No, no
hay nada.
-¡¿Pero
mama no la vez?!
La mamá
suelta un suspiro, cierra la puerta del closet, se sienta en la cama junto con
él y lo tranquiliza.
-Matt, ¿has
tomado tus pastillas?
- No
-¿Hace
cuanto no te las tomas?
- Creo que
desde que nos mudamos acá.
- Tómalas,
duerme un poco, y mañana por la mañana estará todo bien.
Echo por: Maria Ignacia Marin y Diana Mariaca

que thriller
ResponderEliminarla foto de la niña verdaderamente me asusto!
ResponderEliminarNo enendia mucho el principio con la mama preguntandole al niño sobre las pastillas pero al final lo pude entender todo... el niño estaba loco... cobro mucho sentido por lo que veia y soñaba
ResponderEliminarmuy bueno el cuento y muestra una dura realidad, hasta la mas simple persona puede hacer un daño enorme a tu familia.
ResponderEliminarQue horrible lo que le paso la la niña, aunque se que todo se lo imagino el chico, no me imagino que eso le pase a una de mis hijas
ResponderEliminarMuy fuerte la historia, te deja una sensacion de miedo ademas nos damos cuenta de algunas enfermedades que sufren algunas personas y son dificiles de sobre llevar. Es un cuento para mayores de 14
ResponderEliminarQ bueno, muy interesante XD
ResponderEliminaresta chévere, me gusto :)
ResponderEliminaresta super interesante
ResponderEliminarmuy buena historia, al final aclara todo
ResponderEliminarla foto me asusto parece satánico no me gusto esta thriller
ResponderEliminarmuy bueno, me dio algo de miedito
ResponderEliminarBuen uso de los dialogos
ResponderEliminarQue buena historia,para un 20, se nota que profesor Josué les enseña.
ResponderEliminarMuy interesante, bien estructurado, ese Profe Josue SACANDO CARA POR EL SANTA MARGARITA
ResponderEliminarMuy buena la trama del cuento
ResponderEliminarAl principio pensaba que la niña si era de verdad, pero al terminar de leer, ella era una simple imaginación del niño. La historia es muy interesante.
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