Miércoles 11
Vasco, un chico
de 15, al llegar del colegio entró a Facebook y vio que le había llegado una
invitación a una fiesta el viernes 20. No conocía al organizador pero vio que
muchos de sus amigos habían sido invitados. Cuando vio la cantidad de personas
invitadas se sorprendió. Eran mas de 700 personas. Sabía que sus papas no le
iban a dar permiso, así que le dijo a su mejor amigo Francisco si se podía
quedar en su casa ese día. Él le dijo que no, pues sus papas sí sabían y le
iban a contar a los papas de Vasco. Cuando se lo comentó a Alejandro, su otro
amigo, le pareció una gran idea, ya que sus padres le dejan hacer de todo y él
también iría a la fiesta.
Jueves 12
Vasco estaba
muy emocionado y fue con Francisco y Alejandro al mall a comprar una camisa.
Compraron la camisa y fueron a comer un helado. Vasco pidió uno de chocolate,
Francisco uno de mango y Alejandro no sabía qué pedir, así que fue a ver la lista de sabores. Cuando
se decidió por uno, regresó a su mesa y vio un grupo de 3 chicas hablando sobre
la fiesta. Les dijo a Vasco y a Francisco y empezaron a planear cómo acercarse
a ellas. No se podían decidir y Francisco simplemente se paró y se acercó.
-¡Hola!
Las chicas se
sorprendieron.
-Hola…-dijeron
ellas en coro.
Vasco y
Alejandro se acercaron.
-¿Cómo se llaman?- dijo Vasco.
-Alessia, María José y Christina, ¿y
ustedes?
-Somos Vasco, Francisco y Alejandro-
dijo Vasco.
-Que lindos tus ojos- dijo Alessia
dirigiéndose a Vasco, como empulsado por dios sabe qué.
-Sí, nadie sabe de qué color son. Al
centro son amarillos, luego verde y luego azules- dijo Vasco.
-Escuché algo de lo que hablaban- dijo
Alejandro- ¿es la del viernes?
-¡Sí! , ¿ustedes tambien van?- dijo
María José.
-¡Claro, va a estar buenaza!
-Pasenme sus PINS para encontrarnos
mañana.
-9b571ac8.
-10cklbm7.
-5mpr3158.
-Ya las agregamos, bueno ya nos vamos.
¡Nos vemos mañana!- dijo Francisco.
-¡Chau!
-¡Chau!
-¡Chau!
Viernes 13
En el colegio todos estában muy
emocionados y Vasco no se podía concentrar. Estaba tan distraído que dio un mal
examen de lenguaje, y el profesor se sintió muy decepcionado, pues Vasco era
uno de sus mejores alumnos.
En el recreo, se juntaron los tres
amigos a converser y planear cómo iban a hacer esa noche.
Cuando por fin el horario escolar acabó,
Vasco y Alejandro se fueron juntos en “colectivo”. Cuando subieron al carro
escucharon la voz de alguien conocido. Era Alessia.
-¡Alessia!- dijo Vasco.
Ella volteó y se le iluminaron los ojos
porque vio a Vasco. Alejandro lo notó y gritó.
-¡Wuuuuuuuu! ¡Se gustan!
Alessia se acercó a saludar.
-Hola chicos.
-Hola Ale- dijo Vasco sonriendo.
-¿Dónde bajas?- preguntó Alejandro.
-En Bella Horizonte.
-¡Que hablas! Yo también vivo en esa
calle- exclamó Alejandro.
-¡Oh! Que coincidencia- dijo Ale
emocionada.
-Ahora Vasco va a querer ir todos los
días a mi casa- dijo Alejandro en un tono bromista.
Bajaron en la misma calle y se dieron
cuenta de que vivían frente a frente.
-Has vivido frente a mí casa y nunca me
he dado cuenta- dijo Alejandro
-Me mudé este fin de semana.
-Ah, yo me fui a la playa, por eso no te
ví.
Se despidieron y cada uno se fue a su
casa a alistarse para la gran noche. A las 6pm Vasco y Alejandro estaban
escuchando música frente a la ventana que daba a la calle. Estaban escuchando
una cancion de electrónica que Francisco les había recomendado. Cuando acabó la
cancion empezó a sonar una lenta. Vasco levantó la mirada y vio que un carro se
estacionó en la casa que estaba al frente. Vio que dos chicas bajaron de este y
de inmediato Alejandro las reconoció, eran María José y Christina. Alejandro
propuso invitarlas a su casa e ir todos juntos a la fiesta. Así que les
hablaron por mensaje de texto y ellas muy emocionadas aceptaron la invitación
sin pensarlo dos veces.
Las chicas llegaron a la casa de
Alejandro y él y Vasco se quedaron obnubilados por lo bellas que estaban.
Habían llegado una hora tarde así que enseguida preguntaron como iban a ir.
-Vamos a ir en taxi.
-¡¿QUE?!- dijeron las tres chicas.
-¿Cuál es el problema?
-Creíamos que tu papá nos iba a llevar.
-Eh no, pero, una cosa ¿tienen plata?
-¿No se supone que ustedes tienen que
pagar?
-Sí, pero no tenemos plata.
-Ya, nosotras pagamos- mirándolos con
enojo.
-Ya buenaso, gracias.
Eran las 10 y la fiesta había comenzado
hace 2 horas. Por fin llegaron y parecía que por afuera no había fiesta. Al
abrir la puerta se quedaron asombrados por la gran cantidad de gente que había.
Entraron y se dieron cuenta de que iba a ser la fiesta del siglo. Era
extraordinario la cantidad de gente que había. Pudieron ver tambien una
piscina, un carro y en una esquina había una fogata con el fuego elevado. La
música era la mayoría electronica así que los tres amigos estaban encantados.
Aunque tambien ponían canciones bailables. Pasaron dos horas y definitivamente
la fiesta estaba fuera de control. Vasco se había perdido en el tumulto de
gente y a lo lejos vio a Alejandro parado en una mesa bailando
extrovertidamente. De inmediaro notó que estaba en estado de ebriedad, así como
la mayoría de los invitados. Vio a Francisco a unos cuantos metros y decidió
acercarse.
-¡Francisco!
-¡Vasco te he estado buscando!
-Y yo a ti, esto se está volviendo
peligroso, será mejor que nos vayamos.
-Tienes razón, ¿dónde están las chicas?
-No lo sé, la última vez que las vi
estaban dentro de la casa.
-Entremos a buscarlas.
-Ya, pero ¿que hacemos con Alejandro?,
no lo podemos llevar a su casa en ese estado.
Estaban discutiendo sobre que hacer con
Alejandro, de pronto se escuchó un sonido muy fuerte similar al de un balazo.
Se veía multidud corriendo desesperadamente.
Vasco corrió hacia la casa a sacar a
Alessia y a sus amigas. Las sacó justo a tiempo, corrieron hacia la puerta
junto con otras 500 o 600 personas. Todos peleaban por salir primeros, cuando
de pronto se escuchó una explosión muy fuerte. Vasco cayó, se golpeó la cabeza
y quedó profundamente dormido.
Lunes 16
Vasco se levantò muy temprano y fue al
colegio a primera hora. Todo el fin de semana se lo pasó pensando como fue que
llego a su casa. Cuando llegó se acercó corriendo hacia Alejandro y Francisco a
preguntarles que había pasado.
-¡Alejandro, Francisco! ¿Que fue lo que
pasó el viernes? ¿Cómo llegaron a sus casas? ¿Qué paso conmigo? Desperté el
sábado en mi casa, como si nada hubiera pasado. Tenía puesta mi pijama y todo
parecía estar en su lugar. ¿Que fue lo que paso?
-¡¿De que hablas?!- dijo riendose
Alejandro
-¡El viernes! ¿Como acabó todo?
-El
viernes no hubo nada…- dijo Francisco
-¿Que?, La fiesta, a la que fuimos, con
Alessia, Maria José y Christina
-El viernes pasado no hubo ninguna
fiesta…
-¡¿Que?!
-Creo que te refieres a la fiesta de
este viernes, viernes 20, ¿no?
-¡No! A la que fuimos el viernes pasado,
viernes 13.
-La única fiesta que hay, es la del
viernes 20.
-¿Que?, entonces, que paso el viernes
13?
Mónica Villar y Maria Camiña