Era hace una vez en un
pequeño pueblo de Habstuber llamado Siwel una familia de pocos recursos
económicos que vivía en una pequeña casa en las faldas del cerro más alto y
distintivo del mismo. En esta familia el padre estaba ausente (los abandonó a
los dos años de nacer) y había muerto el hermano mayor en la guerra de la
primera edad de Habstuber, así que solo quedaban la madre Jessica y los dos
hermanos mellizos Jaime y Rafaela. Sin embargo, el tío Lennox (un mago
desconocido y de poco éxito aparentemente) siempre estuvo ahí para ellos; los
sacaba a pasear los fines de semana, les enseñaba cosas y compartía con ellos
sus hobbies. Tanto así, que al haber desarrollado tanta confianza, un día
decidió mostrarles su más preciado tesoro: un par de anillos que servían para
ir y regresar de una misteriosa tierra llamada Klaipedos.
Un mes después de
haberles enseñado los anillos les pide que lo acompañen a esta localidad
mencionada anteriormente, ellos más que emocionados aceptan la oferta y van
corriendo a donde su tío les indica, el agarra los anillos los agarra a ellos y
desaparecen. Lo siguiente que saben es que están en medio de un bosque al lado
de un charco y había un castillo al frente. Entraron en este castillo
majestuoso como ningún otro que hubieran visto y en el salón principal
encontraron una serie de estatuas de mármol pero la que más les llamo la
atención fue la de un hombre con cara se rabia rodeado de siete caballeros que
le apuntaban con sus espadas. En eso a Rafaela se lo ocurre jalar una soga que
vio colgando de una de las esquinas del salón, esta pita hizo sonar una campana
y de la nada, de un momento a otro, las estatua central comenzó a
resquebrajarse y una persona salió de ella. Este personaje estaba vestido en
caros y lujosos atuendos. Los niños y su tío lo saludaron con respeto y
cordialidad y le dijeron - ¿Quién es usted?-, el hombre no respondió solo se miró
las manos , cogió un bastón y con una vos penetrante grito- Soy Bacileus
primero, hijo del gran conquistador y destructor de imperios Demetrio, heredero
al trono y actual rey de esta tierra. Jaime y Rafaela inocentemente le dijeron
lo que ellos habían visto al entrar al castillo, que todo estaba en ruinas y
que no había ni un solo ser viviente. Lennox tenía un mal presentimiento de él,
creía conocerlo pero no recordaba cómo. Mientras que el trataba de acordarse de
cómo es que lo conocía escucho que sus sobrinos le dijeron que ellos tenían
unos anillos que lo podían transportar a un lugar donde todo era muy
feliz, ósea su hogar, antes de que Lennox pudiera decir algo el rey dijo -
Excelente, llévenme a esa majestuosa tierra de la que me hablan-. Los
niños sacaron los anillos del bolso de su tío y se tele transportaron a su
mundo.
Al estar de vuelta
en su hogar antes de que ellos pudieran decir algo el rey Bacileus se esfumo en
una nube negra, el día empezó a oscurecerse y las plantas a morir,
los animales se volvieron agresivos, el agua se volvió amarga y de un color
turbio y la gente empezó a entrar en desesperación. Fue entonces cuando el
tío Lennox recordó inmediatamente todo, rápidamente cogió a sus
dos sobrinos y les dijo- niños acérquense tengo que contarles algo, yo no
siempre fui el viejo mago que conocen, incluso yo no soy de este
mundo y su madre tampoco-. Los chicos no podían entender que era lo que pasaba,
toda su vida se había vasado en una mentira, el tío al ver que estos no
podían comprender le dijo- yo soy Lennox, uno de los ocho caballeros
de la Orden Protectora, soy del mundo de Klaipedos que es
el lugar de donde acabamos de traer a ese rey. Hace veinte años hubo
una gran guerra por el poder en Klaipedos, el rey de ese momento, Leoncio,
formo la orden y me nombro líder de esta, era nuestro deber salvar al imperio y
a la realeza de las manos de Bacileus. Después de una larga batalla los
siete caballeros hicieron un último sacrificio, hicieron un conjuro que
petrificara a ellos y al ser que estos apuntaran con sus espadas, yo por otro
lado fui encargado de proteger a Nubia, hija del rey y quien es ahora su
madres, esto los convierte en príncipes de la tierra de Klaipedos-. Los niños
no lo podían creer, pero rápidamente reaccionaron y dijeron como iban a parar
ahora a Bacileus si los otros 7 caballeros estaban petrificados. Lennox
les dijo que el antiguo rey le dijo algo que él no lograba entender antes de
que se vaya, las palabras que el rey le dijo fueron "solo el agua más pura
puede limpiar la mancha más dura" Lennox no entendió nunca de que estaba
hablando pero Rafaela y Jaime sí. Le dijeron a Lennox que lo que su abuelo
le había intentado decir es que solo una persona pura de corazón puede acabar
con el mal existente. Jaime le dijo a su hermana que él era el elegido y que él
se sacrificaría por ella y su madre para que no corran peligro. Lennox con todo
el dolor de su corazón le entrego un pedazo de metal, Jaime le dijo- ¿Qué es
esto?- y el respondió- es lo que queda de mi espada, no es algo muy
impresionante pero su poder es increíble-, Jaime la recibió y después de
despedirse de su hermana, madre y supuesto tío subió a lo más alto de la
montaña, una vez ahí Bacileus se hizo presente y le dijo- Tu príncipe perdido;
¿crees que vas a poder detenerme a mí el gran Bacileus- y con un grito empezó a
llover fuego, hubo un gran terremoto y se escuchaba a la gente gritar. Jaime
con mucha valentía le dijo- Tal vez yo sea solo un niño, y aun me quedan muchas
cosas por aprender, pero hay algo que si se; el bien vence al mal-. Y con estas
palabras le lanzo el fragmento de metal con una puntería tan precisa que le
atino justo en el corazón.
Desde abajo no se podía
ver la cima del cerro ya que estaba tapado por la niebla pero de pronto se escuchó
una gran explosión y un gran rayo de luz salió y la niebla empezó a dispersarse
y todo poco a poco comenzó a volver a como era antes.
Nunca nadie volvió a
bajar ni a subir ese cerro, la gente nunca entendió que fue lo que paso ese día
y Lennox se retiró de la magia para siempre, en cuanto a Rafaela, bueno ella
volvía constantemente a lo que era ahora su reino , decía que estaba haciendo
algo maravilloso, bueno y puro como ella.
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