El desenlace
No era tan atrevida
tampoco tan hermosa,
pero su sonrisa y mirada
en la mente se quedaban.
Mujer ya casada
anhelada por otro
cada vez que paseaba
él la codiciaba.
Mas cruel es el destino,
pues no fue de ninguno,
con la mordida de una araña
yacía fría sobre la hierba.
Maria Ignacia Marin
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ResponderEliminar- Tu angel guardian.